Hace unas semanas mi hijo entro a preescolar, le ha ido muy bien. Para él ha sido muy rápida la adaptación. Y aunque no lo crean a la que le ha costado es a mí.
Desde que nació Saúl yo me volví una chica de rutinas, amo las rutinas. Y siempre que la rutina pasa por algún cambio me cuesta mucho. Yo estaba contenta por que tendría más tiempo en las mañana, resulto que todavía no me acostumbro. Dejo a mi hijo en la escuela, regreso a casa y siento que tengo que regresar por él otra vez. Y por más que los días sean ajetreados, algo dulce no puede faltar en casa. Quise hacer algo muy sencillito y rico para estos días un tanto ocupados.
La receta de hoy me gusto mucho por lo fácil, y sobre todo por que sabe a decadencia. Lo mejor de todo, es totalmente libre de culpabilidad. Tiene ingredientes muy saludables y se que a todos en casita les va a fascinar.
Estas barras de chocolate no están hechas de chocolate en barra o cobertura. Las vamos hacer con cocoa y aceite de coco, uno de los ingredientes estrellas en estas barras, ya que es considerado el aceite más saludable entre los aceites.
Yo utilicé coco rayado, nueces y semillas chía, por que es lo que tenía en casa. Hay un sin fin de variantes que pueden hacer. En caso de que tengan oportunidad de conseguir la chía, se las recomiendo, ya que es otro de los ingredientes estrellas en estas barras, hace que nuestras barras sean muy crocantes y sobre todo más saludables, ya que están cargadas de calcio, antioxidantes, proteína, hierro, fibra, potasio, omega 3. y por si fuera poco controla los antojos. ¡Un sin fin de beneficios!




